



En teoría el instituto más prestigioso de la Isla es el de Schoelcher…las infraestructuras no lo denotan…pero en el están los mejores estudiantes, o eso dicen!!
Elisa trabaja allí…es al que más horas tiene que ir, un total de siete semanales…tampoco es para tanto.
Hemos visitado varios, y ninguno da la sensación que da éste…no todos están bien, tampoco todos están tan mal. Hay alguno que es nuevo, aunque lo que no sabemos es si este es el más viejo. Reputado, es el más.
A clase se va con uniforme…generalmente solo la camiseta (también los hay en los que hace falta pantalones y falda…depende lo que seas).
Las aulas están abiertas por los dos costados (las que no están en vagones de obras)…así que el nivel de sonido es elevado…hasta casi no poder oír. Con pupitres para dos. Sin cristales, con techos descorchados…no nos imaginamos Cuba más desastroso que esto!! Tan solo tiene un ordenador en la sala de profesores…
Como veis los institutos también son peculiares, diferentes…
El último día antes de las vacaciones las profesoras de lenguas prepararon una fiesta de bienvenida a las asistentes: de inglés, una chica de Dominica (con la que no llegamos a hablar…no sé por qué), y de español (jijijiji…a Elisa).
Según entramos, en la pizarra vimos anotadas las cosas que tenía que traer cada profesora...como una lista de bodas!! Básicamente tartas (patata dulce, chocolate, abizcochadas, etc…) y kitchens (de todo tipos: de champiñones, bacon, espinacas, de queso, atún…muchos vaya), además de bebida (se llevó la palma el zumo de caña de azúcar, además del champagne. Dejando de lado los refrescos…).
Hubo hasta palabras: que si que os parece la Isla, sus gentes…pretensiones…
Una gran bienvenida…a la vuelta de vacaciones seguiremos hablando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario