



Las buenas costumbres no hay que perderlas, y la sensación que nos llevamos de aquel rato muchas veces vuelve a ser protagonista en nuestras conversaciones…y es que en nuestro camino dimos a parar con un matrimonio que tenía la felicidad impregnada en sus ojos enramados y llenos de amabilidad, no se, se denotaba armonía en esa casa.
Los dos trabajaban cada uno a lo suyo cuando hicimos presencia en la casa, y es que aquí es lo mejor; ir a comprar pescado a la casa de los pescadores.
El limpiaba pescado, y ella enseguida empezó a desplegar todo el género que tenían…nosotros no dejábamos de observar la situación, los pies, manos, los rostros; la naturalidad de la situación.
El pescado aquí lo conservan en neveras portátiles, en unas ponen lo ultra fresco (recién pescado), y en otras el congelado de los días pasados…tenían de todo tipo: langostas, doradas, vivaneau, y muchos otros distintos de tamaño y color…un gran género creednos!!
Imagino que todo fuese pescado por ellos, toda la pinta tenía, seguramente en una pequeña barquita, o por lo menos eso parecía.
Una vez que compramos y pagamos el pescado lo dejamos allí, nos dijeron que cuando fuésemos de vuelta parásemos a recogerlo y así tomarnos un ponche. Lastima que se nos hizo tarde y cuando llegamos ya estaban comiendo (aquí es típico tomar el ponche antes de comer) y bueno, no quisimos molestar, pero ellos ya se habían duchado y cambiado con ropas limpias esperando nuestra llegada. Ella se había colocado un amasijo de oro en muñecas y cuello (además de todo lo que llevaba consigo en la piñata…relucía amarillo en su dentadura), y el tan feliz con su pantalón pirata, eso si, ahora de sport…o mucho nos equivocamos o esperaban nuestra visita antes de comer, otra vez será…que majetes!!
En la Isla hay mucho comercio de pescado, en cualquier sitio puedes encontrarte vendedores ambulantes con sus neveras y balanzas, aunque nosotros tuvimos la suerte de comprarlo en casa, y con un contacto un tanto más personal…si alguien deja caer su culo por aquí que no dude que iremos a comprar a ese bonachón matrimonio.
1 comentario:
Hola pequeños!!
Que buen rollo de gente! acabo de leer todo lo que habeis escrito en vuestra primera semana y me quedo con esta entrada...sisi
Sentir una mirada racista en tus carnes tiene que ser muy chocante y que bello saber que puedes encontrar buena gente alla donde vayas. Estoy segura de que encontrareis vuestro sitio.
Os quiere: M3
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